Cinco villas en la sierra: los moriscos que la provincia perdió
A comienzos del siglo XVI toda la Sierra del Segura albaceteña cabía en cinco nombres: Yeste, Liétor, Letur, Férez y Socovos. Eran de la Orden de Santiago, venían de aldeas mudéjares y en tres siglos vieron pasar la conversión forzosa, la expulsión y las redadas. Los números están en los archivos.
Juanito, la Sierra del Segura siempre me ha parecido otro país.
Porque lo fue. Y hace quinientos años, todavía más. A comienzos del siglo XVI, el sector albaceteño de las sierras de Segura estaba poblado solo por cinco villas.
Cinco. Dime cuáles.
Yeste, Liétor, Letur, Férez y Socovos. Todas de la Orden de Santiago.
De la Orden. Entonces mandaba el comendador, no el rey.
Mandaba el comendador. Y eso importa mucho, porque las órdenes militares hicieron sus propias cuentas y sus propios repartos. Yeste y Liétor eran las dos más antiguas: repobladas por la autoridad señorial en los siglos XIII y XIV.
¿Y cuánta gente vivía allí?
Poca, pero desigual. En los recuentos de comienzos del XVI, Yeste sale con 797 vecinos, Liétor con 308, Letur con 169, Socovos con 62 y Férez con 61.
Yeste era una ciudad, entonces.
Casi. Compárala: Albacete tenía 1.059 vecinos, Chinchilla 648, Almansa 515, Hellín 507, Tobarra 204. Yeste jugaba en esa liga. Y ojo, que aquello no era una provincia: Alcaraz mandaba sobre un montón de aldeas, el marquesado de Villena andaba partido y la Orden de Santiago tenía lo suyo por el sur.
Y en esas villas, ¿quién vivía?
Ahí está lo que casi nadie cuenta. La conquista castellana del siglo XIII no vació el territorio. En la Encomienda de Segura de la Sierra se mantuvieron muchas aldeas mudéjares dependientes de la villa. Mudéjar quiere decir musulmán que se queda bajo poder cristiano conservando sus leyes, su religión, sus propiedades y sus costumbres.
Un pacto.
Un pacto que duró lo que duran los pactos. Después vino la conversión forzosa y aquellos mudéjares pasaron a llamarse moriscos. Y de ahí a sospechosos permanentes.
¿Y llegaron aquí los expulsados de Granada?
Esa es la pregunta buena. En el registro de 1581 no aparecen moriscos asentados en la Sierra de Segura. Sí en el contorno: Hellín con 144, Villanueva del Arzobispo con 116, Villacarrillo con 74, Iznatoraf con 54, Sorihuela del Guadalimar con 36.
Hellín, 144. Eso es un barrio entero.
Un barrio entero. Y en 1610 pasa algo llamativo: en Segura de la Sierra hay ya 74 personas de origen morisco registradas, justo cuando bajan las cifras de los pueblos de alrededor.
Se movieron.
Se movieron. La sierra era zona en expansión económica y demográfica en el siglo XVI, y además era sierra: monte, distancias, autoridad lejana. Cuando te persiguen, eso vale más que una muralla.
Y aun así los echaron.
Aun así. Y no fue la única vez que esta tierra hizo de embudo. Con los gitanos pasó parecido. Las normas de 1717 solo les permitían asentarse en localidades de más de mil vecinos, así que quedaron fuera de casi toda la sierra. En 1746 ampliaron la lista y entraron Hellín, Úbeda, Baeza y Mancha Real.
Y los que quedaban arriba.
Los que quedaban arriba cayeron en la Gran Redada de 1749. La justicia de Orcera remitió a la Caja de Murcia una familia entera: Juan de Castro, de 32 años; su mujer, María Fernández, de 22; sus hijos Pedro Julián, de 3, y Constanza, de 1; y el abuelo, Juan Fabián de Castro, de 68.
Una niña de un año en un expediente.
Con nombre y edad. Por eso lo cuento así. Los números grandes no conmueven a nadie; los nombres sí.
Y de los que vivieron allí antes, ¿qué queda?
Queda el suelo, que es medio andalusí: acequias, bancales, hornos, la manera de sacarle agua a una ladera. Queda la toponimia. Y queda lo que no está: en los registros parroquiales de Siles de la segunda mitad del siglo XVI y de Santiago de la Espada de finales del XVI y principios del XVII no hay constancia de ningún bautismo de esas familias.
El silencio también es un documento.
El silencio es el documento más difícil de leer, Llanos. Y el que más dice.
La sierra, hoy
La sierra, de siglo en siglo
La conquista castellana llega a la Encomienda de la Orden de Santiago de Segura de la Sierra sin vaciarla: numerosas aldeas mudéjares siguen dependiendo de la villa de Segura y de sus aldeas cristianas. Los mudéjares conservan leyes, religión, propiedades y costumbres.
Yeste y Liétor mantienen poblamiento estable desde que fueron repobladas por la autoridad señorial, en el XIII y el XIV respectivamente.
El actual sector albaceteño de las sierras de Segura está poblado únicamente por cinco villas, todas de la Orden de Santiago: Yeste, Liétor, Letur, Férez y Socovos. Los recuentos dan 797 vecinos a Yeste, 308 a Liétor, 169 a Letur, 62 a Socovos y 61 a Férez.
En los mismos recuentos, Albacete tiene 1.059 vecinos; Chinchilla, 648; Almansa, 515; Hellín, 507; Tobarra, 204; Villa de Ves, 117. Las poblaciones de la actual provincia no forman aún una entidad administrativa única: Alcaraz domina un enorme territorio de aldeas y el antiguo marquesado de Villena aparece dividido.
La sublevación de los moriscos granadinos moviliza recursos y hombres en el territorio albaceteño, con participación documentada en la lucha.
El registro de ese año no cita moriscos expulsados asentados en la Sierra de Segura. Sí en el entorno: Hellín, 144; Villanueva del Arzobispo, 116; Villacarrillo, 74; Iznatoraf, 54; Sorihuela del Guadalimar, 36.
Hay ya 74 personas de origen morisco registradas en Segura de la Sierra, coincidiendo con un acusado descenso en las localidades del contorno: un fuerte movimiento migratorio hacia una sierra en expansión socioeconómica y demográfica.
Las normas sobre población gitana establecen su asentamiento únicamente en localidades de más de 1.000 vecinos, lo que excluye a casi toda la Sierra de Segura.
Se amplía la lista de localidades donde pueden asentarse e incorpora algunas cercanas a la sierra: Hellín, Úbeda, Baeza y Mancha Real.
En la Gran Redada son capturadas dos familias asentadas en la Sierra. La justicia de Orcera remite a la Caja de Murcia a Juan de Castro (32 años), su mujer María Fernández (22), sus hijos Pedro Julián (3) y Constanza (1), y su padre Juan Fabián de Castro (68).
Para quien quiera comprobarlo todo
- Las cinco villas: «Iniciado el siglo XVI, el actual sector albacetense de las sierras de Segura se encontraba poblado únicamente por cinco villas: Yeste, Liétor, Letur, Férez y Socovos, todas ellas pertenecientes a la Orden de Santiago». Miguel Rodríguez Llopis, «La población albacetense al comienzo del siglo XVI», Boletín de Información Cultural Albacete, octubre de 1986, n.º 7 (Diputación de Albacete).
- Vecindarios: Yeste 797, Liétor 308, Letur 169, Socovos 62, Férez 61; Albacete 1.059, Chinchilla 648, Almansa 515, Hellín 507, Tobarra 204, Villa de Ves 117, La Ossa 119, Minaya 200, Caudete 150, Montealegre 56, Carcelén 25. Mismo artículo.
- Repoblación: Yeste y Liétor «mantenían un poblamiento estable desde que fueran repobladas por la autoridad señorial en los siglos XIII y XIV respectivamente». Mismo artículo.
- Heterogeneidad administrativa: en los primeros años del siglo XVI las poblaciones de la actual provincia de Albacete no constituían una entidad administrativa homogénea y única; Alcaraz englobaba un elevado número de caseríos y aldeas, y el antiguo marquesado de Villena aparecía dividido entre poblaciones realengas y de señorío. Mismo artículo.
- Mudéjares de la Orden: la conquista castellana de principios del siglo XIII en la Encomienda de la Orden de Santiago de Segura de la Sierra supuso el mantenimiento de numerosas aldeas mudéjares dependientes de la villa de Segura, con conservación de sus leyes, religión, propiedades y costumbres. «Minorías marginadas en la Sierra de Segura durante los siglos XVI y XVII: moriscos y esclavos», abenaxara.com.
- Censo de 1581: en el registro de 1581 no se citan moriscos asentados en la Sierra de Segura, constando el asentamiento en zonas cercanas: Villanueva del Arzobispo con 116, Villacarrillo con 74, Sorihuela del Guadalimar con 36, Iznatoraf con 54 y Hellín con 144 (a partir de Lapeyre, pp. 150 y 154). Mismo trabajo.
- 1610: «en 1610 ya hay registradas 74 personas de origen morisco en Segura de la Sierra», lo que coincide con el descenso en localidades del contorno y apunta a un fuerte movimiento migratorio hacia la sierra, zona en expansión socioeconómica y demográfica en el siglo XVI. Mismo trabajo.
- Población gitana: las normas de 1717 establecían el asentamiento en localidades de más de 1.000 vecinos; en 1746 se ampliaron las localidades permitidas, incorporando Hellín, Úbeda, Baeza y Mancha Real. Mismo autor, sección «Sierra de Segura».
- Gran Redada de 1749: fueron capturadas dos familias asentadas en la Sierra; la justicia de Orcera remitió a la Caja de Murcia una familia compuesta por Juan de Castro (32 años), su mujer María Fernández (22), sus hijos Pedro Julián de Castro (3) y Constanza de Castro (1) y su padre Juan Fabián de Castro (68). Mismo autor.
- Los registros parroquiales: en los de Siles de la segunda mitad del siglo XVI y de Santiago de la Espada de finales del XVI y principios del XVII no hay constancia de ningún bautismo de personas de esa etnia. Mismo autor.
- La sublevación granadina: «Participación de Albacete en la lucha contra la sublevación de los moriscos granadinos», publicado en Al-Basit, revista del Instituto de Estudios Albacetenses.
- Contexto general: sobre mudéjares, moriscos, conversos, emigración e inquisición en el centro de la Monarquía, «La expulsión de los moriscos granadinos de La Mancha a inicios del siglo XVII» (Universidad Carlos III, e-Archivo), con documentación del Archivo Histórico Nacional, sección Inquisición y Órdenes Militares.