El día que Albacete se enganchó a Madrid
El 18 de marzo de 1855 llegó el primer tren. No fue una llegada más: por primera vez en España dos capitales quedaron unidas por vía férrea, y una de las dos era esta. Doscientos setenta y seis kilómetros, un marqués con mucho dinero, otro marqués albaceteño con el que se le confunde, y una ciudad que a partir de ahí cambió de sitio.
Juanito, tú que sabes de trenes. La calle Marqués de Molins se llama así por el del ferrocarril, ¿no?
Ahí te has metido en el charco más bonito de esta ciudad. No. Y casi todo el mundo lo confunde.
Explícame el charco.
Son dos marqueses distintos. El del ferrocarril era José de Salamanca y Mayol, marqués de Salamanca, que no era de aquí. El de Molins era Mariano Roca de Togores y Carrasco, y ese sí era de aquí: nació en Albacete el 17 de agosto de 1812.
Y por eso tiene calle.
Por eso tiene calle, y buena: un tramo de la calle Ancha, en el centro. Su padre, Luis Roca de Togores y Rosel, fue alcalde liberal de Albacete. Él estudió en Madrid, compartió pupitre con Espronceda, fue ministro de Comercio, Instrucción y Obras Públicas en 1847 y de Marina en varias etapas, director de la Real Academia Española entre 1865 y 1875, embajador en París y ante la Santa Sede, senador por Albacete en 1876. Isabel II le dio el título en 1848.
Menuda hoja de servicios.
Menuda. Y era muy de aquí: dejó escrito un artículo delicioso sobre la Feria de Albacete de 1857. Pero el tren no lo trajo él.
Pues cuéntame quién y cómo.
Empieza en un papel. Real Decreto del Ministerio de Fomento, Gaceta de Madrid del 27 de diciembre de 1851: se aprueba prolongar el ferrocarril de Aranjuez hasta Almansa y se adjudica en subasta pública. Salamanca se lleva los derechos de explotación durante noventa años y deposita una fianza de ocho millones de reales.
Noventa años. Eso es fe.
Eso es negocio. La segunda línea de la península ya iba de Madrid a Aranjuez desde 1851. Salamanca propuso al Estado estirarla hasta Almansa, camino de Alicante, porque quería puerto.
Y de camino pasaba por aquí.
De camino pasaba por aquí, y aquí las condiciones geográficas eran ideales para salir hacia Alicante y Valencia. Albacete no pidió el tren: estaba en el trazado. Pero lo supo aprovechar.
Vamos al día.
18 de marzo de 1855. Se inaugura el tramo Alcázar de San Juan–Albacete de la línea Madrid-Almansa. Doscientos setenta y seis kilómetros desde Madrid, con paradas en Getafe, Pinto, Valdemoro, Ciempozuelos, Aranjuez, Villasequilla, Huerta, Tembleque, Villacañas, Quero, Alcázar...
Y qué significa eso, aparte de que se podía viajar.
Significa que por primera vez dos capitales españolas quedaron enlazadas por vía férrea: Madrid y Albacete. Y que esta ciudad fue la cuarta capital provincial con ferrocarril, después de Barcelona, Madrid y Valencia.
La cuarta de España. Aquí.
Aquí. En enero de ese año, en sesión municipal del día 1, el alcalde ya avisaba a la corporación de que Salamanca pensaba inaugurar en febrero y que podían venir los reyes, ministros y notables de la Corte, y que él corría con los gastos de alojamiento y comida.
Un señor pagando la fiesta de su propia obra.
Tal cual. El tren oficial entró sobre las cinco y media de la tarde en una estación adornada de arriba abajo, con los ejércitos y sus músicos a pie de andén. La crónica de La Época lo dejó escrito: innumerables señoras agitaban en el aire sus pañuelos y un pueblo inmenso atronaba con vivas.
Y para la gente normal, ¿cuándo?
El lunes 26 de marzo de 1855 empezó a funcionar para el gran público. Lo llevó El Clamor Popular en primera página.
Y antes, ¿cuánto se tardaba a Madrid?
Casi un día. Ahí lo tienes todo explicado.
Supongo que hubo quien no lo celebró.
Hubo bastantes. Carreteros, arrieros, herradores, posaderos. Vivían del trasiego de viajeros por carretera y vieron venir la locomotora como se ve venir el paro. No se equivocaban.
Y después.
Después, todo rápido. El 1 de julio de 1856 Salamanca se une a los Rothschild y a la Grand Central y obtiene la concesión de Madrid-Zaragoza; sumada a la de Madrid-Alicante nace MZA, que junto a Norte manda en el ferrocarril español hasta la nacionalización en Renfe en 1941. El 17 de noviembre de 1857 se completan los ochenta kilómetros de Albacete a Almansa. En 1858 la línea llega entera a Alicante.
Y la ciudad, ¿qué hizo con eso?
Creció hacia allí. La estación se puso al noreste, cerca de la ciudad, y se convirtió en el centro del crecimiento. Dos años antes ya se había abierto la calle del Progreso, que hoy es el paseo de la Libertad. Y detrás llegaron calles nuevas con nombres que lo delatan: calle Salamanca, calle Muelle, calle Carcelén, paseo de la Cuba.
La calle Salamanca por el marqués.
Por el marqués del ferrocarril, sí. Ese es el que puso las vías.
Y la primera estación no duró.
No era provisional, pero se quedó pequeña enseguida. Hacia 1880 hubo una segunda, mayor. En 1967 se levantó la tercera, inaugurada el 26 de noviembre por el ministro de Obras Públicas, Federico Silva Muñoz, trescientos millones de pesetas de entonces, a unos cuatrocientos cincuenta metros de la anterior. Se derribó en 2009 para la actual, el Vialia de Albacete-Los Llanos.
Cuatro estaciones.
Cuatro. Y del trazado antiguo aún queda a la vista el puente de Madera.
Una última cosa, Juanito. Nosotros somos ciudad desde 1862.
Desde noviembre de 1862, cuando Isabel II le concedió a Albacete el título de ciudad. Y en esa concesión el ferrocarril pesó de manera definitiva. Aquí vivían cerca de diecisiete mil personas.
Diecisiete mil. Un pueblo grande.
Un pueblo grande con estación. Que es otra cosa distinta a un pueblo grande.
Del vapor al Vialia
Del papel a la estación, fecha por fecha
La línea Madrid–Aranjuez, segunda construida en la península, está en servicio. El 27 de diciembre, la Gaceta de Madrid n.º 6383 publica el Real Decreto del Ministerio de Fomento que aprueba prolongar el ferrocarril de Aranjuez hasta Almansa y lo adjudica en subasta pública. José de Salamanca obtiene los derechos de explotación durante noventa años y deposita una fianza de ocho millones de reales.
Se abre en Albacete la calle del Progreso, actual paseo de la Libertad, en la dirección por la que va a crecer la ciudad.
En sesión municipal, el alcalde-presidente comunica a la corporación que Salamanca proyecta inaugurar el camino de hierro en los primeros días de febrero, que es posible que vengan los reyes, ministros y otros notables de la Corte, y que él correrá con los gastos de alojamiento y comida.
Inauguración del tramo Alcázar de San Juan–Albacete de la línea Madrid–Almansa, de la Compañía Anónima del Camino de Hierro de Madrid a Aranjuez. Es la primera vez que dos capitales españolas quedan enlazadas por vía férrea: Madrid y Albacete, 276 kilómetros. Albacete se convierte en la cuarta capital provincial con ferrocarril, tras Barcelona, Madrid y Valencia. El tren oficial entra hacia las cinco y media de la tarde.
El servicio empieza a funcionar para el gran público, según recogió El Clamor Popular en primera página. Hasta entonces, el viaje entre Madrid y Albacete duraba casi un día.
José de Salamanca, unido a la familia Rothschild y a la compañía du Chemin de Fer du Grand Central, obtiene la concesión de la línea Madrid–Zaragoza. Sumada a la de Madrid–Alicante, da lugar a MZA, que junto a la Compañía de los Caminos de Hierro del Norte lidera el ferrocarril español hasta su integración en Renfe en 1941.
Se completan las obras de los 80 kilómetros entre Albacete y Almansa.
La línea queda completa hasta Alicante.
Isabel II concede a Albacete el título de ciudad. El ferrocarril contribuyó de manera definitiva; la población rondaba los 17.000 habitantes.
La primera estación, emplazada al noreste y convertida en motor del crecimiento urbano, se ha quedado pequeña y se inaugura una segunda de mayor capacidad. Nacen calles como Salamanca, Muelle, Carcelén y el paseo de la Cuba.
Se inaugura la tercera estación, obra del ministro de Obras Públicas Federico Silva Muñoz, con un coste de 300 millones de pesetas y situada a unos 450 metros de la anterior. Nace para enlazar la línea Baeza–Utiel con la de Madrid–Almansa.
La estación de 1967 se derriba para dar paso a la actual Vialia Estación de Albacete-Los Llanos. Del trazado antiguo sigue en pie el puente de Madera.
Para quien quiera comprobarlo todo
- La fecha: «El 18 de marzo de 1855 llegaba a Albacete el primer tren, con la inauguración y puesta en servicio del tramo Alcázar de San Juan-Albacete de la línea Madrid-Almansa, de la Compañía Anónima del Camino de Hierro de Madrid a Aranjuez». Wikipedia, «Planes de Ensanche de Albacete».
- Primera unión entre capitales: el 18 de marzo de 1855 se inauguró el ferrocarril de Madrid a Albacete, «la primera conexión ferroviaria entre dos capitales españolas»; Albacete se convirtió en la cuarta capital provincial, tras Barcelona, Madrid y València, en contar con este medio de transporte. Mundo Ferroviario, «170 años de ferrocarril en Albacete (I)».
- Los 276 kilómetros: ese 18 de marzo de 1855 se ponía punto final a una infraestructura de 276 kilómetros para conectar Madrid con la ciudad, con estaciones intermedias en Getafe, Pinto, Valdemoro, Ciempozuelos, Aranjuez, Villasequilla, Huerta, Tembleque, Villacañas y Quero, entre otras. eldiario.es Castilla-La Mancha y Cuentos de Cine.
- El impulsor: la línea fue construida por la Compañía del Camino de Hierro de Madrid a Aranjuez, que tenía a José de Salamanca como principal impulsor; gracias a su impulso la línea Madrid-Aranjuez fue una realidad y seguidamente propuso al Estado su ampliación hasta Almansa. Wikipedia, «Estación de Albacete-Los Llanos»; y El Debate.
- La concesión: la Gaceta de Madrid n.º 6383, de 27 de diciembre de 1851, recoge el Real Decreto del Ministerio de Fomento que aprueba la prolongación del ferrocarril de Aranjuez hasta Almansa, adjudicándola por concesión definitiva en subasta pública. Salamanca adquirió los derechos de explotación durante noventa años y depositó una fianza de ocho millones de reales. Albacete Guía y Estación Albacete-Los Llanos'67 (Jornadas de Historia Ferroviaria, 150 años de ferrocarril en Albacete, 1855-2005).
- La sesión municipal: en la sesión del 1 de enero de 1855 el alcalde-presidente comunica que el señor Salamanca proyecta inaugurar el camino de hierro en los primeros días de febrero, que es posible que vengan los reyes, ministros y otros notables de la Corte, y que él correría con los gastos de alojamiento y comida. Estación Albacete-Los Llanos'67.
- La llegada: el tren oficial llegó a Albacete en torno a las cinco y media de la tarde a una estación adornada profusamente, con las autoridades recibidas a pie de andén por los ejércitos y sus músicos. La crónica de La Época resaltó que «innumerables señoras agitaban en el aire sus pañuelos y un pueblo inmenso atronaba con sus vivas y sus gritos de gozo a los expedicionarios». Cuentos de Cine.
- La apertura al público: el servicio comenzó a funcionar para el gran público el lunes 26 de marzo de 1855, según recogió El Clamor Popular en primera página. Antes de entrar en funcionamiento la línea, el viaje entre Madrid y Albacete duraba casi un día. eldiario.es Castilla-La Mancha.
- El rechazo: el rechazo se extendió entre numerosos gremios y colectivos profesionales, «desde carreteros a arrieros, pasando por herradores o posaderos», que temían que la locomotora acabara con sus negocios. Cuentos de Cine.
- MZA: el 1 de julio de 1856 José de Salamanca, unido a la familia Rothschild y a la compañía du Chemin de Fer du Grand Central, obtuvo la concesión de la línea Madrid-Zaragoza que, unida a la de Madrid-Alicante, dio lugar a MZA; junto a la Compañía de los Caminos de Hierro del Norte lideró el ferrocarril español hasta su nacionalización e integración en Renfe en 1941. Wikipedia y Mundo Ferroviario.
- Almansa y Alicante: el 17 de noviembre de 1857 se completaron las obras de los 80 kilómetros entre Albacete y Almansa; en 1858, tres años después de la llegada del tren a Albacete, se completó la línea hasta Alicante. Mundo Ferroviario y eldiario.es.
- La estación y la ciudad: la estación se emplazó al noreste de la ciudad y próxima a ella, y «se convirtió en un centro para el crecimiento de la ciudad»; dos años antes, en 1853, se había construido la calle del Progreso, actual paseo de la Libertad. Wikipedia, «Planes de Ensanche de Albacete».
- Las calles nuevas: las estaciones provocaron la creación de nuevas calles como la calle Salamanca, la calle Muelle, la calle Carcelén o el paseo de la Cuba; el puente de Madera actual es uno de los restos visibles del antiguo trazado. Hacia 1880 se inauguró una segunda estación. Albacete Guía.
- El título de ciudad: «Ese ferrocarril contribuyó de manera definitiva para que la reina Isabel II concediera a Albacete el título de ciudad en noviembre de 1862, cuando sumaba cerca de 17.000 habitantes». eldiario.es Castilla-La Mancha.
- La tercera y la cuarta estación: en 1967 se levantó la nueva estación de Albacete, inaugurada el 26 de noviembre por el ministro de Obras Públicas Federico Silva Muñoz, con un coste de 300 millones de pesetas y situada a unos 450 metros de la anterior; fue la tercera estación de la capital hasta 2009, cuando fue derribada dando paso a la actual Vialia Estación de Albacete-Los Llanos. Wikipedia, «Estación de Albacete (1967)».
- El marqués de Molins: Mariano Roca de Togores y Carrasco, primer marqués de Molins y vizconde de Rocamora, nació en Albacete el 17 de agosto de 1812 y murió en Lequeitio (Vizcaya) en 1889. Fue ministro de Comercio, Instrucción y Obras Públicas (1847) y de Marina (1847-1851, 1853-1854 y 1875), ministro plenipotenciario en Londres, senador por Albacete en 1876 y senador vitalicio en 1878, y embajador en París y ante la Santa Sede. Archivo de la Real Academia Española.
- Su papel en la RAE: ocupó la silla K de la Real Academia Española desde el 1 de enero de 1841 y fue su director entre 1865 y 1875. Wikipedia (en inglés), «Mariano Roca de Togores, 1st Marquess of Molins».
- Su calle y su familia: la calle Marqués de Molins, en pleno centro de Albacete, forma parte de la calle Ancha y rinde homenaje al primer marqués. Su padre, Luis Roca de Togores y Rosel, fue alcalde liberal de Albacete; él estudió en Madrid y compartió pupitre con Espronceda y Eugenio de Ochoa. El Digital de Albacete, serie «Calles de Albacete».
- El título: en 1848 recibió de Isabel II el título de Marqués de Molins —por la pedanía cercana a Orihuela donde su familia materna poseía tierras— y el de Vizconde de Rocamora. Alicantepedia.
- Molins y la Feria: dejó escrito un artículo sobre la Feria de Albacete de 1857, recogido y transcrito en el blog documental «Albacete en la literatura», que lo llama «verdadero patriarca de las letras albacetenses».